ANTICIPACIÓN, Clave para gestionar el riesgo de la innovación.

ANTICIPACIÓN, Clave para gestionar el riesgo de la innovación.

Todos somos conocedores que el proceso de innovación implica un riesgo, y que este riesgo es de mayor o menor grado si la innovación es incremental o disruptiva.

Cuando se inicia un proceso de innovación todos los componentes del equipo deben identificar y ser conscientes de los riesgos que esto conllevará a la compañía. Se deben intentar minimizar los recursos humanos y económicos que se van a emplear y maximizar los resultados.

Existen muchas tipologías de riesgo, pero los más importantes que se deben tener en cuenta son:

  • De mercado, si la solución será aceptada por los clientes o usuarios. Es esencial testear y validar la idea antes de seguir invirtiendo tiempo y recursos.
  • De ventas, se debe proyectar si se alcanzaran las ventas y los beneficios esperados.
  • Del canal, hemos de cuestionarnos si se dispone del mismo, si este está preparado o si se debe de crear uno nuevo, prestar mucha atención a este punto, un porcentaje muy alto de innovaciones fallidas está en el canal.
  • Financieros, cuál es la inversión que se debe hacer, tiempo de retorno y beneficios.
  • De tiempo, cuánto voy a tardar en lanzar en nuevo producto/servicio. Por ejemplo: si no está para la campaña de Navidad pierdo un año.
  • Técnicos, si la solución será robusta y factible, además de los posibles problemas de post venta.
  • Operativos, mirando de qué perfiles dispongo para desplegar el proceso con éxito. Si los tengo en mi organización o tengo que incorporar.
  • Riesgo del entorno, cambios legislativos, cambios políticos, etc…

Estos riesgos no siempre nos van a afectar de una manera directa o indirecta en los procesos de innovación. Los equipos creativos no pueden hacer nada para controlarlos porque algunos de ellos sencillamente no dependen de su trabajo. Lo que sí se puede y se debe hacer es identificar y gestionar la incertidumbre de la innovación de nuestras compañías.

Para poder gestionarla correctamente, y parecerá obvio, puede ser conveniente disponer de un conjunto de preguntas, ¿quién es el cliente?, ¿conocemos bien sus problemas y necesidades?,¿cuál es nuestro posicionamiento respecto a los competidores?, ¿estaría dispuesto a pagar por una solución?, ¿cuál es la dimensión del mercado?, y muchas preguntas más, obligarán a los equipos de innovación a reflexionar acerca de las principales riesgos y cómo afrontarlos, además de planificar las actividades claves que se tienen que llevar a cabo en cada momento y obtener la información y el conocimiento necesario para llevarlas a cabo con éxito.

Todos sabemos que la innovación es un proceso imaginativo y creativo donde se valora la cantidad y calidad de las ideas pero aun es más importante gestionar las incertidumbres de estas ideas para convertirlas en realidades rentables y exitosas. En el caso de Tandem la innovación de nuestros clientes pasa por anticiparse a esas incertidumbres que será un factor clave para el éxito del proyecto.

Autor: Jordi Fernandez | Partner & CEO