¿Están las pymes preparadas para vender experiencias?

¿Están las pymes preparadas para vender experiencias?

Uno de los grandes retos de las pymes es diferenciarse en un mercado sobresaturado de productos y servicios. Muchas de ellas siguen empeñadas en definir estrategias comerciales cortoplacistas y de resultados inmediatos.

Otras, curiosamente, las que han asumido la transformación digital como una ventaja competitiva, han optado por la construcción de una verdadera relación con sus clientes, centrándose en vender experiencias.

Por este motivo las nuevas estrategias de marketing no deben estar orientadas a la venta de productos y servicios únicamente por su precio, sino a conocer lo que piensan y necesitan realmente nuestros clientes, convirtiendo la venta en un arte de factores emocionales.

En el transcurso de cualquier proceso de venta, podemos distinguir cuatro tipos de vivencias: las de conocimiento (despierta el interés de tu cliente por escucharte), las sensoriales (comunica y muéstrate diferente a lo que existe), las afectivas (respeto, honestidad y sensibilidad profesional con cualquier persona con quien te relaciones) y las físicas (comparte actividades lúdicas con tus clientes, compañeros o colaboradores).

Cuando inicies un nueva relación con un futuro cliente, además de explicar las bonanzas sobre el producto o servicio que quieres vender, sería conveniente interiorizar y aplicar constantemente estos cuatro tipos de vivencias en tu estrategia de venta. Por propia experiencia, podemos asegurar que la obtención de resultados es sorprendente.

Recuerda que un cliente satisfecho, tanto con el producto o servicio o como la vivencia que generes alrededor de él, se convertirá en el mejor embajador de tu negocio.

Autor: Jordi Fernandez | Partner & CEO