Diseño de producto conectado

Diseño de producto conectado

Las nuevas tecnologías son una ola que está transformando los negocios y también en el diseño estratégico de productos nuevos.

La transformación digital ha interpuesto una capa de  relación de las empresas  y los productos/servicios con los clientes. En este nuevo canal convergen mercados, productos, servicios, datos y tecnologías donde el usuario tiene una nueva posición.

Valora la inmediatez y la facilidad de uso, no solo escuchan, son activos, no quieren objetos, quieren servicios y experiencias e incluso son prescriptores e inversores en economías colaborativas. En definitiva el canal digital da más poder al usuario a costa de su privacidad y de sus datos.

La conectividad de los productos a esta  dimensión digital permite aumentar su potencial de uso y de relación con su usuario. El producto puede estar directamente conectado a la marca, puede analizar el comportamiento de sus usuarios, puede aumentar la experiencia de uso de modo casi ilimitado, incorpora nuevos atributos y se relaciona con otros productos y nos permite valorar su efectividad, podemos realizar actualizaciones. Los productos conectados se transforman  en una oferta de servicios para los clientes.

En este nuevo paradigma, ¿Cuál es la función del diseño? ¿Diseñamos servicios? ¿Diseñamos experiencias? ¿Todo se reduce a tecnología digital, sensores, aplicaciones, AI, IOT, algoritmos predictivos de comportamiento…? ¿Cómo se consigue una propuesta de valor comprensible e útil para el cliente?

Las actividades y metodologías de diseño colocan al usuario en el centro e interpreta como las tecnologías impactan y le puede beneficiar.  Solamente desde la comprensión del comportamiento del usuario podemos definir aquellos atributos y tecnologías que generan valor. Esta es la verdadera  naturaleza del Design Thinking.

Para poder visualizar cómo impacta la tecnología digital en  el diseño de toda la propuesta de valor, hemos desarrollado un esquema que nos permite enumerar todos los “key points” a diseñar en los nuevos retos.

Diseño de producto o servicio:  Es la solución a la necesidad del cliente/usuario. Ha de cumplir todas las funcionalidades prometidas por la marca y explorar necesidades no cubiertas y diferenciales. La capa digital ofrece una oportunidad para poder potenciar las funcionalidades del producto. La conectividad a otros productos, a base de datos o directamente a la marca, mayor información, toda esta característica puede proporcionar ventajas competitivas para el negocio o pueden ser atributos sin valor para el usuario. El objetivo del diseño es encontrar los incentivos reales para que el usuario quiera un producto conectado, qué beneficios le aporta, que acciones tiene que realizar, qué soluciones mejores le podemos ofrecer, qué miedos tenemos que superar. Si no somos capaces de ofrecer productos que le interesen la tecnología o la conectividad, no tiene sentido.

Diseño de Marca: La marca es la promesa o quién habla de los productos y servicios a los clientes y estos se sienten representados. El canal digital tiene un leguaje distinto, sobretodo el de las RRSS. Cómo se posiciona, cómo se comunica y qué comunica. Es sobretodo un entorno visual y el tratamiento de las imágenes es fundamental. El diseño de la comunicación y el marketing digital es fundamental en cualquier éxito de producto.

Diseño de la experiencia: La propuesta de valor implica también la experiencia en todas las fases de contacto con la marca basados en la interacción positiva de uso del cliente. Cómo es la atención al cliente, el mantenimiento, experiencia de pre-venta, de la venta y de la post venta… ¿Cómo diseñamos los “touch points” con el cliente?

Diseño de la dimensión digital: Es la capa de relación más próxima al usuario. Diseños de entornos de uso digitales, productos conectados plataformas tecnológicas y servitización de los productos. El diseño del interface de uso es muy importante para conseguir que el usuario maximice todas las posibilidades del producto y de la marca.

El diseño estratégico es el motor de  creatividad que permite interrelacionar al usuario las marcas, productos y servicios para innovar  en una la propuesta de valor que comprende la dimensión física y la dimensión digital.