Diseño experiencia de usuario

diseño experiencia de usuario

Diseño experiencia de usuario

DISEÑO EXPERIENCIA DE USUARIO

¿Que es el diseño UX y UI? En el mundo de la experiencia digital hay dos conceptos imprescindibles sobre los que se construye cualquier plataforma: UX (User Experience, Experiencia del Usuario) y UI (User Interface, Interfaz del Usuario). A la hora de diseñar una plataforma digital primero se realiza en trabajo de UX y después el de UI, es por eso que normalmente se encargan diseñadores distintos de cada una de las partes:

UX – User Experience / Experiencia de Usuario

El UX se basa en lo que siente el usuario cuando interactúa con la plataforma, basándose en su usabilidad y accesibilidad, asegurando que se cumplen los objetivos de dicha plataforma de una forma sencilla y fluida para el usuario. El diseñador UX debe ponerse en la piel del usuario para empatizar con él y poder diseñar una experiencia óptima. Es un proceso muy completo que te permite comprobar continuamente si funciona para el usuario y para tu negocio.

UI – User Interface / Interfaz del Usuario

El UI se basa en el diseño de la interfaz con la que interactúa el usuario y trabaja sobre la estructura que se ha definido en las fases de AI, diseño visual y diseño de interacción en el proceso previo de UX. En su raíz, el diseño de la interfaz está relacionado con el tratamiento y la disposición de los elementos visuales para comunicar el comportamiento y la información.

Tiene que ver con el diseño gráfico ya que también diseña el Look&Feel de la plataforma para que sea más agradable a la vista, en base a la creación de wireframes y distintos elementos de diseño gráfico como paletas de colores, degradados, tipografías… para que los textos, los elementos gráficos y los componentes de navegación de la página tengan una estética coherente en relación a la marca y su función en la plataforma. Con un buen diseño de UI se consigue que el consumidor navegue más tiempo en la plataforma.

FASES DEL UX

Necesidades del usuario y objetivos de la plataforma

Investigación y análisis sobre el usuario en potencia de la plataforma, a nivel etnográfico, psicológico, social… para entender de qué forma se comporta y qué necesita. Además, definir claramente el/los objetivo/s de la empresa con la creación de dicha plataforma (negocio, social, creativo…) y que se alineen con el usuario.

Especificaciones funcionales y requerimientos de contenido

Definir cuáles son las funciones esenciales (“set de herramientas”) en la plataforma para satisfacer las necesidades del usuario, y definir los contenidos necesarios para darle toda la información.

Arquitectura de la información (AI)

Plasmar toda la información y requerimientos de las dos fases anteriores en una estructura esquemática de los contenidos de cada página teniendo en cuenta el lugar y el orden en el que el usuario va a interactuar con ellos. Una buena AI es clave para tener una buena UX.

Diseño de la interacción y de la información (interfaz y navegación)

Definir los flujos que realizará el usuario entre las funciones de la plataforma con el diseño de elementos de la interfaz que faciliten el movimiento y su interacción con la funcionalidad de la plataforma a través de la AI para ayudar al entendimiento de la información. Haciendo que el movimiento de los ojos del usuario a través de la interfaz forme una ruta lógica a seguir que les permita lograr objetivos y tareas de manera eficiente y efectiva, necesitando un máximo de 2 clicks para llegar a todo lo que necesita.

Diseño visual

Organizar visualmente todos los elementos de texto, gráficos y componentes de navegación en la página para que el diseñador UI pueda trabajar.

PRINCIPIOS BÁSICOS DEL DISEÑO DE LA UI

Estructura

Generación de los wireframes, que básicamente son una guía visual que representa el concepto de diseño de la página de forma esquemática, y sirve para comprobar si la Arquitectura de la Información, tal como se ha planteado hasta el momento, funciona. Se deben organizar todos los elementos de forma visual y útil, basándose en códigos visuales evidentes y reconocibles para el usuario. Algunos de los elementos que se incluyen dentro del diseño basado en la interfaz de usuario son las listas, los campos de texto, iconos, sliders, los botones de la web, las barras de progreso, etc…

Simplicidad

La UI debe simplificar todas las tareas del usuario en la plataforma, y comunicarse con éste de forma clara y sencilla. Es muy importante establecer relaciones: los elementos que tienden a usarse juntos generalmente deben agruparse espacialmente para minimizar el movimiento del mouse, mientras que los elementos que no necesariamente se usan juntos, pero que tienen funciones similares, se pueden agrupar visualmente, incluso si no se agrupan espacialmente.

Visibilidad

El usuario tiene que poder encontrar y acceder a todas las opciones de la plataforma fácilmente sin distraerlo con información innecesaria y/o abrumadora. Cada elemento de la composición visual tiene una serie de propiedades que trabajan juntas para crear significado (forma, tamaño, valor, tono, orientación, textura, posición). Las diferencias y similitudes en la forma en que estas propiedades se aplican a cada elemento se unen para que el usuario entienda una interfaz. Cuando dos objetos comparten propiedades, el usuario supondrá que están relacionados o son similares, y cuando percibe el contraste en estas propiedades, supone que los artículos no están relacionados, y los artículos con el mayor contraste tienden a captar mucho más su atención.

Comunicación

Es esencial una buena comunicación con el usuario usando un lenguaje sencillo y con una redacción óptima de los contenidos. Además, hay que mantenerlos informados de las nuevas acciones, cambios, errores, excepciones… que ocurren en la plataforma y que sean relevantes, y de su interés, con un lenguaje claro.

 

Indudablemente la presencia digital en las empresas a día de hoy es imprescindible. El consumidor se informa, compra, utiliza, opina, comparte y conecta con los productos mediante las diferentes interfaces digitales (webs, apps), por lo tanto, es vital humanizar la tecnología con el fin de conseguir una buena relación con el consumidor: entendible, agradable y satisfactoria, factores ineludibles a la hora de competir y ofrecer un producto o servicio excelente en el mercado.